martes, 25 de febrero de 2014

Uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías

Os dejo el enlace de PantallasAmigas, una iniciativa que tiene como misión la promoción del uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías y el fomento de la ciudadanía digital responsable en la infancia y la adolescencia: http://www.pantallasamigas.net/

Para cumplir dichos objetivos, la web ofrece diversos recursos educativos y materiales didácticos referentes a la prevención del cyberbulling, protección de datos y el uso moderado de las tecnologías entre otros.

Aquí tenéis un ejemplo de uno de los vídeos dirigidos a niños y niñas de 6 a 11 años, donde aprenden que no todos los videojuegos son iguales, y que ni todos son buenos ni tampoco todos malos. Saber seleccionarlos es fundamental para disfrutar de lo bueno que pueden ofrecernos. Asimismo, la historia les muestra que no se debe abusar de éstos y, que su uso debe combinarse con otras actividades al aire libre.


Del mismo modo, la página http://www.infanciaytecnologia.com/ a la que accedemos a través de PantallasAmigas nos ofrece guías didácticas de cada uno de los vídeos para poder trabajarlos  en clase con los alumnos. Similares a estas  narraciones, encontramos el enlace http://www.avpd.euskadi.net/s04-redaneto/es/contenidos/informacion/redaneto/es_redaneto/animaciones.html al que nos deriva también PantallasAmigas y, dónde se proporcionan diversas actividades.

Considero que dichas herramientas nos pueden ayudar a transmitir formas seguras de utilizar las nuevas tecnologías a nuestros alumnos.


¡Espero que os sean útiles!

lunes, 24 de febrero de 2014

Sobreabundancia de información

La sobreabundancia de información es uno de los aspectos analizados por diversos medios. Por este motivo, tras consultar, cotejar y leer distintas fuentes, las seleccionadas por considerarse más adecuadas respecto a la sobreabundancia de información, han sido los siguientes artículos de revista: 
·        Gargallo López, B. (2012). Un aprendiz estratégico para una nueva sociedad. TESI, 13(2), 246-272.

·        Puente, S. (1999). Qué es ser periodista en la era de las redes. Cuadernos de información, (13), 70-74.

En primer lugar, una de las razones principales por las que he considerado conveniente la selección de las citadas fuentes, es por abordar el problema de la sobreabundancia de información desde perspectivas muy distintas, mencionando a la educación en el caso de la primera y, examinando sus consecuencias en el periodismo en la segunda.

Analizando el artículo titulado “Un aprendiz estratégico para una nueva sociedad” de Bernardo Gargallo López y, estableciendo los motivos de su elección, observamos tal y como se ha afirmado anteriormente, un especial hincapié en el ámbito de la enseñanza respecto a la influencia de la sobreabundancia de información en ella. Así pues, el texto alude a una escuela inmersa en la Sociedad de la Información, pero no del conocimiento. Es decir, el exceso de datos no garantiza la comprensión, motivo por el que “hace falta desarrollar nuevas actitudes y habilidades para el aprendizaje” (Gargallo López, 2012, p.246). Para lograr dicho propósito, es necesario que el estudiante alcance la denominada posición del “aprendiz estratégico”, lo que conlleva a la adquisición de una “autonomía y responsabilidad en un mundo abierto en que hay sobreabundancia de información y estímulos” (Gargallo López, 2012, p. 246).

Asimismo, y estableciéndola como otra de las causas de su selección, la figura del “aprendiz estratégico” se traduce en un aprendizaje autorregulado que forma al educando como persona autónoma, capaz de aprender para crecer y, por lo tanto de “aprender a aprender”. Es en este punto donde interviene la escuela como institución, puesto que “si bien es cierto que la escuela ha perdido su papel clave en la transmisión de la información, también lo es que se constituye en el espacio privilegiado para enseñar a aprender a aprender”. (Gargallo López, 2012, p. 246).

De esta forma, observamos que en la actualidad “los niños, los jóvenes y los adultos disponen de sobreabundancia de información. Información que se filtra y selecciona, en gran medida, en función de intereses diversos, a veces nada recomendables” (Gargallo López, 2012, p. 248). Pero verdaderamente, disponer de dicha información no basta para considerarse conocimiento, sino que para ello es necesaria la selección, la comparación y la valoración de distintas fuentes, procedimiento que puede obtenerse mediante la ayuda del maestro, quien enseñará como ya se ha anunciado a “aprender a aprender”, es decir, le proporcionará las estrategias de búsqueda con el fin de valorar y seleccionar de forma crítica las fuentes a consultar.

Basándonos en el artículo de Soledad Puente titulado “Qué es ser periodista en la era de las redes” y, especificando las razones que me han impulsado a escogerlo, contemplamos las consecuencias de la sobreabundancia de información sobre la profesión del periodista.

Tal y como establece Soledad Puente, “Desde el punto de vista del periodismo, tendemos a mirar Internet como una nueva manera, más eficiente y rápida, de recopilar información, de reportear”. (Puente, 1999, p.70). Pero realmente, Internet es una gran base de datos, donde el periodista debe recolectar, elaborar y transmitir información, “pero la abundancia de ésta hace necesarias nuevas destrezas para potenciar las posibilidades que ofrece la red al reportero” (Puente, 1999, p. 70).

Así pues, vemos que dicho artículo se asemeja al comentado con anterioridad de Bernardo Gargallo López. Igual que los alumnos necesitan estrategias para seleccionar la información propicia, los periodistas requieren de nuevas destrezas para desenvolverse en la red, un mundo dónde abundan los datos.

Referente a las mencionadas funciones del periodista, encontramos la evaluación y la selección. “Ahora la información puede fluir directamente de las autoridades a sus ciudadanos. Sin embargo, esta alternativa plantea al ciudadano el problema de la desinformación, pues la experiencia profesional indica que las autoridades no publican aquello que las perjudica” (Puente, 1999, p. 72). Por lo tanto, no siempre recibiremos las noticias de forma neutral y completa, sino que influirán en este aspecto las opiniones e ideologías de quien lo escriba. Esta situación precisa de la figura del periodista para “señalar al público qué parte de la información difundida por la fuente (en este caso, las autoridades) tiene valor para la toma de decisiones” (Puente, 1999, p. 72).

De este modo, visualizamos la relación de “Qué es ser periodista en la era de las redes” con “Un aprendiz estratégico para una nueva sociedad”, en el hecho de necesitar del periodista como guía entre las fuentes consultadas en el primer caso y, requerir del maestro como facilitador de estrategias de búsqueda en el segundo.
Así pues, esta última afirmación constituye el principal motivo de selección de dichas fuentes.

Finalmente y, refiriéndome al artículo de Soledad Puente, cabe mencionar como punto importante en su redacción la igualdad de oportunidades para publicar en la red debido a su bajo coste de transmisión, lo que aumenta la cantidad de información a la que se puede acceder. Por lo tanto “los espacios en Internet pueden presentar apariencias muy similares, independientemente de la calidad de información que contengan, lo que deja inerme al usuario” (Puente, 1999, p.72). Frente a esto, la autora se cuestiona el sentido de su profesión en el ciberespacio: “La razón de ser periodista en este medio, que es a la vez fuente de información, ya no es la escasez de ésta sino justamente su sobreabundancia” (Puente, 1999, p.70).

¿Qué conclusiones podemos extraer de la sobreabundancia de información?

Establecidas las fuentes consultadas respecto a la sobreabundancia de información, podemos llegar a una serie de conclusiones.

A lo largo de las lecturas hemos comprobado el exceso de información que en la actualidad nos proporciona la Sociedad de la Comunicación. En efecto, “Este fenómeno, pude suponer, a veces, un problema más que un beneficio” (El País, 2009), puesto que, no todos los datos que pueden hallarse poseen igual fiabilidad: “según algunas estimaciones la mitad de las informaciones que circulan por Internet son falsas o inexactas” (UNESCO, 2005, p. 49). La veracidad de la anterior afirmación la observamos en el acceso que hoy disponemos todos ante las redes, es decir, cada uno de nosotros tiene el derecho de publicar en el citado medio las informaciones que considere oportunas. Por lo tanto, “El bajísimo costo de transmisión aumenta la variedad y cantidad de información a la que se pude acceder e iguala las oportunidades para publicar” (Puente, 1999, p. 70).

Frente a esta situación, “la información puede ser un <<no-conocimiento>>” (UNESCO, 2005, p. 49). “Disponemos, pues, de mucha información […]. Sin embargo, no basta con disponer de información para hablar de conocimiento” (Gargallo López, 2012. p. 248).
De esta manera, observamos la necesidad de construir dicha comprensión en la sociedad. Para ello, se precisa de profesionales que proporcionen las estrategias requeridas para “discernir con criterio la información de calidad” (Polanco, 2009). Es en este proceso donde interviene la figura del maestro en el caso de la educación y, la del periodista en la gran mayoría de medios de transmisión de la información.

Respecto al profesor, éste debe enseñar al alumno a “aprender a aprender” y, a ser un “aprendiz estratégico”. Dicho de otra forma, debe ofrecer al educando las destrezas pertinentes que le ayuden según Gargallo López a:

Seleccionar la información adecuada de entre la mucha disponible, atender a diversas fuentes para comparar siendo conscientes de la posibilidad de sesgos ideológicos y/o de intereses existentes en las diversas fuentes, discernir, analizar a fondo la información, valorarla críticamente, integrarla de modo significativo en las estructuras cognitivas haciéndola propia, y utilizarla eficazmente para la vida. (pp. 248-249)

De igual modo, corresponde al verdadero periodista proporcionar “destrezas para potenciar las posibilidades que ofrece la red” (Puente, 1999, p. 70). Y es que como establece Manuel Polanco:

Esta función del periodista ocasional nada tiene que ver con el verdadero periodismo: el periodismo de seleccionar, elaborar y presentar la información de los hechos de acuerdo con criterios de interés público y el periodismo de investigación, de análisis y de crítica, el periodismo que aporta opiniones con fundamento. (Polanco, 2009)

Así pues, disponemos de una elevada cantidad de información, de forma que “Estamos inmersos en la sociedad de la información, que no del conocimiento” (Gargallo López, 2012, p. 248). Por lo tanto, “La transformación de una información en conocimiento exige un trabajo de reflexión” (UNESCO, 2005, p. 49), requiere “desarrollar nuevas actitudes y habilidades para el aprendizaje” (Gargallo López, 2012, p. 246), objetivo que sólo alanzaremos convirtiéndonos en “aprendices estratégicos” y, consiguientemente “aprendiendo a aprender”.

Bibliografía

·        El País. (2009). Los diarios existirán, en papel o en pantalla de cristal líquido. El País [versión electrónica]. Recuperado de http://sociedad.elpais.com/sociedad/2009/06/18/actualidad/1245276016_850215.html

·        Gargallo López, B. (2012). Un aprendiz estratégico para una nueva sociedad. TESI, 13(2), 246-272.

·        Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (2005). Hacia las sociedades del conocimiento. París: Ediciones UNESCO.

·        Puente, S. (1999). Qué es ser periodista en la era de las redes. Cuadernos de información, (13), 70-74.








martes, 11 de febrero de 2014

"Superficiales" de Nicholas Carr

A lo largo del capítulo "La página profundizada", Nicholas Carr alude a la evolución que han tenido la lectura y la escritura respecto a sus medios de transmisión y sus consecuencias sociales, desde las primeras tablillas y el papiro, hasta los manuscritos, libros impresos, la radio, la televisión e Internet.
Partiendo de esta concepción general, encontramos otras ideas secundarias referidas a la aparición del libro y sus efectos: “[…] los lectores no sólo se volvieron más eficientes, sino también más atentos” (Carr, 2011, p.84), argumentando todo ello con el hecho de que leer en silencio supone una gran disciplina mental, es decir, concentrarse intensamente.

Basándonos en la aparición de la imprenta a cargo de Gutenberg, vemos que <<cambió la cara y el estado de las cosas en todo el mundo>> (Francis Bacon, 1620, p. 90). Dicho de otra forma los libros se convirtieron en una “tecnología” accesible por todas las personas.

Para acabar, Nicholas Carr finaliza el capítulo estableciendo como hemos pasado del libro impreso a otros medios electrónicos como la televisión. Pese a este cambio, dichos medios nunca habían podido sustituir al lenguaje escrito transmitido por el libro, exceptuando uno de los más recientes, es decir, el ordenador e Internet. Como expresa Walter Ong <<La escritura, la impresión y el ordenador son formas de tecnologización de la palabra>>. Aun así, y destacándola como una de las ideas secundarias más importantes, “[…] el mundo de la pantalla, como ya estamos empezando a comprender, es un lugar muy diferente del mundo de la página. Una nueva ética intelectual se está afianzando. Los caminos de nuestro cerebro vuelven a rediseñarse” (Carr, 2011, pp. 99-100). Por lo tanto, se sugiere para Internet un cambio social e intelectual similar al que produjo el libro en su día.

¿Supone Internet una revolución como las que describe Carr en el capítulo?  ¿Cómo afecta a la educación?

Establecidas las ideas principales tratadas en el capítulo, debo afirmar que Internet supone una revolución como las que describe Carr. Si la aparición del libro impreso significó un cambio mental por requerir un mayor grado de concentración, Internet en la actualidad está incentivando a la distracción, a un abandono de dicha atención solitaria, traduciéndose en una lectura superficial, una simple ojeada.

Así pues, esta nueva tecnología está causando una gran revolución. Dicha permutación la contemplamos en ejemplos claros a la hora de escribir, dicho de otra forma, ya no se escriben las palabras en los mensajes en su totalidad, sino que la gran mayoría se abrevian con el propósito de ahorrar tiempo y transmitir el comunicado con la máxima rapidez. Por lo tanto, Internet está transformando también la forma de comunicarnos, produciendo un mundo basado en el apresuramiento.

Del mismo modo, las relaciones personales también se están viendo afectadas. Para que dos personas puedan conocerse, ya no es imprescindible salir por la ciudad, sino que simplemente podemos saber unos de otros registrándonos en distintas redes sociales. Asimismo, los encuentros entre amigos en la mayoría de los casos no se realizan de la misma forma. Por suerte o por desgracia el hecho de disponer de Internet en el móvil hace que en ocasiones, individuos que se encuentran frente a otros no crucen ningún tipo de palabra por permanecer “pegados” a su teléfono.

Pese a todo ello, Internet no tiene únicamente repercusiones negativas, porque la Red también puede “reforzar nuestra capacidad de cambiar rápidamente la atención entre muchos estímulos diferentes” (Carr, 2011). De la misma forma, en el ámbito de la política, el ciberespacio permite que nuestros representantes se acerquen mucho más a la población, dándose a conocer a través de las campañas electorales en las redes sociales.

Respecto a la educación, Internet supone aspectos positivos y negativos. Basándonos en los positivos, cabe mencionar que nos aporta muchas facilidades de estudio y de trabajo. En ocasiones ya no es necesario que el alumno se desplace a la biblioteca para consultar alguna información, sino que a través de un ordenador puede encontrarla. Asimismo, ofrece amplias posibilidades al maestro, como el localizar vídeos que ejemplifiquen lo explicado. Por lo tanto, en cierta medida Internet permite a los profesores mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Aun así, no se deben ignorar los peligros que en educación puede conllevar el hacer un mal uso del mismo. La presencia de un ordenador en clase no garantiza su aprovechamiento, sino que puede derivar en distracciones utilizándolo entonces para chatear o jugar. Además, ciertas investigaciones han demostrado que el tiempo que ocupan en el uso de las redes sociales puede repercutir en el rendimiento escolar.

Por lo tanto, ante todas estas situaciones dadas vemos que realmente Internet está suponiendo una revolución como la descrita por Carr sobre el libro, e incluso mucho más intensificada que ésta.

Bibliografía

  • Carr, N. (2011). Superficiales. Madrid: Taurus.
  • Lapresa, J. (2011). ‘Superficiales’… Un libro con polémica. Nuestro Tiempo, (670), 86-87.
  • Pedraza, N. (2013). ¿Cómo afecta el Internet a la política y a la economía? Recuperado de http://prezi.com/h-jb0xbkhyuv/como-afecta-el-internet-a-la-politica-y-a-la-economia/

Ser maestro es vocación, es algo que sale del corazón.

EDUCAR ES...

“Educar es lo mismo
que poner motor a una barca
hay que medir, pensar, equilibrar…
… y poner todo en marcha.
Pero para eso
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada!
Es hermoso soñar,
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño,
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá,
nuestra bandera enarbolada”.

Gabriel Celaya

Ser maestro es vocación, es algo que sale del corazón

¿Por qué? Me preguntaron. Quizá para algunos esta cuestión sea difícil de resolver, o tal vez nunca se la hayan planteado. Mi respuesta es VOCACIÓN.

Todos, o prácticamente todos, en el transcurso de la vida nos hemos cruzado con buenos maestros, que despertaron nuestro interés por lo que nos rodeaba. Curiosidad por los animales, la música, o tal vez el paisaje. Cada uno de ellos nos aportó pequeños matices, que con el tiempo, han ido constituyendo los individuos que hoy somos.
Puede que no todos transmitieran grandes conocimientos, pero si nos ayudaron a distinguir cuáles eran nuestras preferencias y, en ocasiones, nos permitieron descubrir nuestra verdadera vocación, aquello para lo que estábamos destinados.

Realmente, gracias a uno de ellos decidí dedicarme a la Educación y, contemplé el verdadero significado de la profesión.

“Es hermoso soñar, mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño, irá muy lejos por el agua”. El maestro es quién puede construir sueños y valores, quién nos ayuda a creer en nosotros mismos para alcanzar nuestros propósitos y llegar a ser quién somos: médicos, abogados, arquitectos, etc. Es maravilloso saber que algún día tu labor se traducirá y, se verá reflejada en aquellos niños que siendo adultos constituirán la sociedad. Que cuando ya no estemos, lo transmitido permanecerá en el tiempo.
He aquí la razón del título de este nuevo blog: “Educar es dejar huella en las vidas para siempre”, y es que como he afirmado, siempre permanece en nuestras mentes el recuerdo de algún profesor, porque como establece Gabriel Celaya “Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá, nuestra bandera enarbolada”. 

Con estas palabras y el poema de Gabriel Celaya inauguro este nuevo blog, destinado principalmente a aspectos educativos tratados en la asignatura de Educación y Sociedad.

A lo largo de las semanas se irán publicando cada una de las actividades y trabajos requeridos por dicha materia, con la finalidad de poder compartir entre todos nuestras opiniones y mejorar cada día un poquito más.