viernes, 28 de marzo de 2014

Cuestionario sobre el contexto social y familiar

El siguiente cuestionario está destinado al estudio de las dimensiones socioeconómica y estilo educativo. Para ello, se solicitan datos relativos a la vivienda, ambiente familiar, etc.
De esta forma, podremos conocer de una manera eficaz el tipo de familia, su situación y las expectativas respecto a los hijos, con tal de identificar los factores que afectan al rendimiento escolar y diseñar estrategias que permitan mejorarlo.





Bibliografía
  • Colegio San Roque. (n.d.). Encuesta dirigida a los padres de familia. Recuperado de http://colegiosanroque.org/menug/Formamos/encuestas/padres.pdf
  • Conselleria de cultura, educació i esport. (n.d.). Cuestionario de estilos educativos. Recuperado de http://www.cece.gva.es/orientados/familia/descargas/Dscargar_cuestionario%20estilos%20educativos.pdf
  • Fernández Núñez, L. (2007). ¿Cómo se elabora un cuestionario? Butlletí LaRecerca, 8, 1-9.
  • Gómez, I., Hernández, M., Martín, M.J., y Gutiérrez, C. (2005). Los problemas en la infancia y el papel de los estilos educativos de los padres.Granada: Editorial CSV.
  • Ministerio de Educación. (1998). Encuesta para padres de familia/apoderados de secundaria. Recuperado de http://www2.minedu.gob.pe/umc/admin/images/archivosprincipal/archivopri_46.pd


sábado, 8 de marzo de 2014

Dimensiones socio-familiares más importantes que influyen en el rendimiento escolar de los alumnos

“¿Qué se entiende por fracaso escolar?” (Castel Baldellou y Valiente González, 2013, p. 232) es una de las cuestiones que José Luis Castel Bladellou y Oscar Valiente González nos plantean en la revista Educar de la Universidad Autónoma de Barcelona, por lo que antes de considerar las dimensiones que influyen en el rendimiento escolar y, que por lo tanto conducen en ocasiones al mencionado fracaso, es conveniente delimitar dicho concepto.

En la actualidad, existen muchos autores que han definido el fracaso escolar de distintas formas. Así por ejemplo, encontramos a Jorge Calero quien lo considera:

[…] la proporción de individuos que no consiguen acabar los estudios obligatorios (graduado en ESO).

Por otro lado, Mariano Fernández Enguita afirma:

En la versión más restrictiva, fracaso escolar es la situación del alumno que intenta alcanzar los objetivos mínimos de la educación obligatoria, falla y se retira […].

Aún así, tal y como testifican José Luis Castel Bladellou y Oscar Valiente González (2013):

Es conveniente plantearse si también se puede considerar fracaso escolar el caso de aquel alumnado que, para obtener el título de secundaria obligatoria, ha repetido tres cursos de las etapas educativas o aquel otro que, aunque haya conseguido la titulación, decida no continuar otros estudios postobligatorios.
Y, en otra línea diferente, también es conveniente plantearse si lo que han aprendido de jóvenes durante el periodo obligatorio de escolaridad hacen que estén los suficientemente preparados para afrontar situaciones relacionadas con la vida cotidiana, independientemente de la obtención de un título o no.

Pero realmente ¿Cuáles son las causas del fracaso escolar?, o mejor dicho: ¿Cuáles son las variables socio-familiares que conducen a un buen o mal rendimiento escolar?

Tras analizar las aportaciones de diferentes autores, contemplamos que casi todos ellos coinciden en la influencia de dos contextos: el contexto sociocultural y el contexto familiar.

Basándonos en el contexto sociocultural, vemos que:

El contexto sociocultural no solo influye en los resultados de los alumnos sino también en la cultura de la escuela, en las relaciones de los profesores con las familias y los alumnos, en la organización y en el funcionamiento de la escuela (Marchesi Ullastres, 2003, pp. 15-23).

Así pues, los estudiantes escolarizados en centros situados en un contexto sociocultural alto, obtendrían mejores resultados que los situados en un contexto sociocultural bajo.

Respecto a las influencias del ámbito familiar, la mayoría de las investigaciones apuntan como factor determinante los años de escolarización de los padres, su nivel de estudios y por lo tanto, su compromiso con la educación de sus hijos y, el lenguaje y el grado de comunicación que establecen con éstos.

A los niveles educativos y ocupacionales de los padres y al volumen de ingresos económicos, Javier Gil Flores (2013) añade otras variables:

[…] como el valor y las características de la vivienda, la disponibilidad de libros en el hogar, el disfrute de becas o ayudas; y algunas menos habituales, como es el caso de la frecuencia de visitas al dentista, la realización de viajes o la disponibilidad de servicio doméstico. (pp. 301- 302)

Gil Flores indica como influyente, igual que Marchesi Ullastres, a la implicación de los padres en los estudios de sus hijos:

Entre las variables consideradas, se encuentran las actitudes paternas hacia la educación, la motivación a los hijos, la ayuda en las tareas académicas, las aspiraciones educativas para los hijos, las actividades culturales en las que participa la familia, los hábitos de trabajo, el funcionamiento democrático en la toma de decisiones, la estabilidad familiar, la calidad de los registros lingüísticos utilizados, los materiales de lectura disponibles en casa o el nivel de comunicación dentro de la unidad familiar, entre otras.(p. 302)

Coincidiendo con los citados autores, Calero, Choi y Waisgrais señalan que “Las características familiares como la categoría socioeconómica o nivel educativo de los padres también inciden sobre el rendimiento académico del alumno”.

Por otro lado, también son importantes “cuestiones como el número de hijos, el orden que ocupa el alumno entre sus hermanos, el tiempo transcurrido entre los nacimientos en la familia, o la existencia de situaciones conflictivas como separaciones o divorcios […]” (Calero; Choi y Waisgrais, 2010, p. 234).

Por lo tanto, cotejadas diversas fuentes, observamos como dimensiones socio-familiares importantes y condicionantes del rendimiento escolar  a las variables que aluden a las características socio-culturales y económicas del entorno y la familia, así como, las que se refieren a los recursos educativos del hogar y el modo en el que éstos son utilizados. De esta forma, dichas dimensiones y variables pueden resumirse de la siguiente forma:


  • Socioeconómica (ocupación de los padres, nivel de estudios de ambos progenitores, ingresos, posesiones materiales, características de  la vivienda, etc.).

  • Estilo de vida (las actividades culturales en las que participa la familia, los hábitos de trabajo, etc.).

  • Estilo educativo (comunicación dentro de la unidad familiar, la motivación a los hijos, la ayuda en las tareas académicas, las aspiraciones educativas para los hijos, etc.).

  • Estructura familiar (el número de hijos, el orden que ocupa el alumno entre sus hermanos, el tiempo transcurrido entre los nacimientos en la familia, la existencia de situaciones conflictivas como separaciones o divorcios, etc.).

Pese a todo ello, no encontramos únicamente dimensiones socio-familiares que condicionen el rendimiento escolar, sino que también hallamos variables del ámbito personal como el género o la edad del alumno y, variables del ámbito escolar  referidas a las características de la escuela, su titularidad, características del alumnado, recursos de los que dispone el centro y procesos educativos dentro del centro (Calero; Choi y Waisgrais, 2010, pp. 225-256). Además, y destacando las influencias de éste último ámbito, existen “cuatro factores que pueden destacarse como más específicamente relacionados con las disfunciones del sistema educativo: el gasto público, el tiempo de aprendizaje, la flexibilidad organizativa y curricular, y la formación y el estilo de enseñanza de los docentes” (Marchesi Ullastres, 2003, p. 20).

Dejando atrás las dimensiones responsables del rendimiento escolar, resulta conveniente especificar las razones por las que se consideran oportunos los argumentos de algunos de los citados autores.

En primer lugar nos encontramos con Medición del nivel socioeconómico familiar en el alumnado de Educación Primaria, artículo de revista especializada en educación, publicado en 2013 y, escrito por Javier Gil Flores, catedrático de la Universidad de Sevilla.

Por otro lado, y justificando su selección hallamos el libro titulado El fracaso escolar en España de Álvaro Marchesi Ullastres, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Universidad Complutense de Madrid.

Asimismo, el artículo El fracàs escolar: un camí llarg i desigual fue publicado en 2013 por la revista Educar de la UAB, reconociendo como sus autores a José Luis Castel Baldellou, maestro en educación primaria con master en dirección y gestión de escuelas, y Oscar Valiente González, miembro del Centro Robert Owen para el Cambio Educativo.

Por último, se ha mencionado a Determinantes del riesgo de fracaso escolar en España: una aproximación a través de un análisis logístico multinivel aplicado a PISA-2006 por ser un artículo publicado en 2010 en la Revista de Educación y, ser escrito por Jorge Calero (catedrático de Economía Aplicada y miembro del Departamento de Economía Pública, Economía Política y Economía Española en la Universidad de Barcelona), Álvaro Choi (profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona), y Sebastian Waisgrais (Licenciado en Economía en la Universidad de Buenos Aires).
 
Así pues, los artículos empleados para determinar las causas del rendimiento escolar, se han seleccionado en gran parte por pertenecer a revistas especializadas en educación, ser parcialmente actuales y, haber sido publicados por reconocidos catedráticos.


Bibliografía


  • Calero, J., Choi, A., y Waisgrais, S. (2010). Determinantes del riesgo de fracaso escolar en España: una aproximación a través de un análisis logístico multinivel aplicado a PISA-2006. Revista de Educación, número extraordinario, 225-256.


  • Castel Baldellou, J.L., y Valiente González, O. (2013). El fracàs escolar: un camí llarg i desigual. Educar, 49/2, 227-244.

  • Gil Flores, J. (2013). Medición del nivel socioeconómico familiar en el alumnado de Educación Primaria. Revista de Educación, 362, 298-322.

  •  Marchesi Ullastres, A. (2003). El fracaso escolar en España. Madrid: Fundación Alternativas.


domingo, 2 de marzo de 2014

"Enseñar es aprender dos veces" (Joseph Joubert)

“Enseñar es aprender dos veces” es una de las citas célebres y más destacadas del ensayista y moralista Joseph Joubert y, que a su vez, Esther Gómez Santiago emplea como título para encabezar su blog: http://unaeducacionparatodoss.blogspot.com.es/.

Por lo general, como individuos que se lanzan a navegar por el gran universo que supone Internet, solemos atender a aquellas publicaciones cuyo rótulo o titular capta nuestra atención, es significativo y, que por lo tanto, crea un cierto impacto describiendo e informando sobre el contenido a desarrollar. Así pues, y siendo una de las frases destacadas de Joubert, ésta es una de las razones por las que me aventuré a leer el mencionado blog.


Tras analizar cada una de las entradas efectuadas por la “bloguera”, observamos su especial hincapié en el mundo educativo y, más concretamente la repercusión de las nuevas tecnologías sobre la educación.

De esta forma, encontramos comentarios como el del capítulo de La página profundizada de Superficiales, una obra de Nicholas Carr. Ante dicha sección, Esther destaca  “La evolución de la lectura y la escritura desde sus inicios hasta hoy y su gran impacto en la sociedad” como idea principal. Asimismo, establece una comparación entre las consecuencias de la aparición del libro en un pasado y la actual presencia de las NNTT e Internet, afirmando que “A día de hoy nos encontramos ante una revolución similar a la que ha supuesto el libro: las NNTT y el uso de Internet que está condicionando a la sociedad y por tanto, a la escuela” (Gómez Santiago, 2014), lo que nos muestra su comprensión  respecto al hecho de que siempre un cambio tecnológico lleva asociado un cambio social, y que por lo tanto, modifica toda la estructura social.

Del mismo modo, muchas de las argumentaciones se complementan con los pensamientos del autor como “se había puesto en marcha un círculo virtuoso: la creciente disponibilidad de libros disparó el deseo de alfabetización y la expansión de la alfabetización estimuló aún más la demanda de libros” (Carr, 2011, p.92). Además, tal y como se visualiza, dichas justificaciones se efectúan citando correctamente al autor, el año y la página de donde se ha extraído, lo que otorga más credibilidad a su trabajo.

Siguiendo con la comparación de ambos medios (el libro e Internet), la autora del blog establece que “En nuestros días, creo que el uso de las nuevas tecnologías en general y de Internet en particular está suponiendo una revolución en toda regla” (Gómez Santiago, 2014), demostrando todo ello con un ejemplo como el uso en la universidad de ordenadores portátiles en lugar de libros, lo que supone un gran apoyo a dicha generalización y, a su vez, contempla su capacidad de argumentación mediante una muestra de la realidad.

De igual forma, y refiriéndose de nuevo a la revolución mencionada, realiza una gran aportación de ésta respecto a la educación, puesto que considera como principales responsables de la introducción de dichas tecnologías en la sociedad a los maestros:

Creo que es nuestro deber desde la escuela fomentar el uso correcto de las nuevas tecnologías, en este caso Internet y para ello somos nosotros, los futuros profesores lo que debemos formarnos en nuestra carrera acerca de este tema tan relevante que hoy día ya forma parte del currículo, para poder enseñar a los alumnos todas las ventajas que nos ofrece Internet y seamos capaces de introducir en nuestra clase de forma satisfactoria este nuevo medio de comunicación al que podemos sacarle el máxima partido (Gómez Santiago, 2014).

Respecto a dicha contribución, considero que está en lo cierto, ya que en la actualidad necesitamos de los maestros como facilitadores del uso de las nuevas tecnologías, de manera que aprendamos a seleccionar y ser críticos con la información hallada.

Por otro lado, Esther Gómez Santiago, resalta como tema de gran interés “La sobreabundancia de información en la sociedad actual”. Para ello, destaca dos fuentes relacionadas con dicho contenido. La primera de ellas se trata del artículo titulado “El mundo cambiante” y perteneciente a la Revista Complutense de Educación, una revista científica. Así pues, nos encontramos ante un medio de calidad y fiable, dando veracidad hacia sus planteamientos. De igual modo, el citado artículo, además de ser categorizado como científico dada su localización y ser parcialmente actual por publicarse en 2012, su autor Pedro J. Méndez es un prestigioso licenciado en Educación y, profesor de cursos de doctorado en el área de tecnología instrucional y, educación a distancia en la Escuela de Educación y Servicios Humanos de la Nova Southeastem University, intensificando así la calidad de la elección por parte de la “bloguera”.
Asimismo, el contenido del artículo, está estrechamente ligado con la educación por considerar la adaptación de la escuela a las nuevas tendencias de las TIC.

La segunda fuente empleada, en cambio, destaca por ser “opuesta” al anterior, es decir, no se trata de un artículo informativo o argumentativo, sino de una entrevista a Umberto Eco, reconocido filósofo y escritor italiano autor de obras como “En el nombre de la rosa” y “El péndulo de Foucault”, por lo que, aunque la fuente resulta menos fiable que la primera por ser un blog, al fundamentarse en dicho escritor eleva su importancia.

Basándonos en las reflexiones que la autora efectúa respecto a las mencionadas fuentes y, por lo tanto, acerca de la sobreabundancia de información, contemplamos una clara exposición de sus ideas, empleando a su vez recursos literarios como es el caso de la pregunta retórica en  “¿Qué es lo bueno? De aquí la reflexión de la actividad y su esencia: una de las tareas más importantes en la sociedad actual es que sepamos organizar y gestionar de forma correcta todas las fuentes de información de las que disponemos” (Gómez Santiago, 2014), incitando de este modo al lector a seguir leyendo sin esperar una respuesta por parte de éste.

De igual modo, Esther atribuye una gran importancia a los conocimientos de selección de información, relacionándolo con la dotación que debe tener de ésta el estudiante de magisterio: “Como futuros docentes es importante que aprendamos a analizar toda la información que recibimos, tenemos que saber ser críticos y no conformarnos con la primera página que encontremos cuando comenzamos a hacer una búsqueda” (Gómez Santiago, 2014). Observamos de nuevo, como la “bloguera” alude constantemente a la educación y, especifica su parecer respecto a las responsabilidades que el educador debería tener.

De la misma manera, y a pesar de que en estas últimas conclusiones no haya citado de forma completa los autores sobre los que se ha documentado, resulta sorprendente como la autora se impone en cierta medida con una de sus recomendaciones y aportaciones al lector referente a los criterios de búsqueda de información en Internet: “Empecemos a establecer unos criterios que nos permitan realizar una búsqueda NUESTRA, personalizada, que seamos nosotros los que al menos tengamos la capacidad de elegir lo que queremos filtrar, no que lo haga google” (Gómez Santiago, 2014).

Por último, pese a que, la recomendación del blog estaba más orientada a la profundización, aportaciones y reflexiones proporcionadas por su autora, no quería finalizar mi comentario sin señalar la elegancia y correspondencia con la que Esther inició sus publicaciones. Con dicha afirmación, hago referencia al vídeo facilitado por la compañera y denominado “Dedicado a todas las profesoras y profesores de la Educación Pública”, en el que se homenajea a todos los maestros y maestras que han luchado, luchan y lucharán por la calidad de la educación pública.


Así pues, al acceder al blog de Esher Gómez Santiago, visualizamos publicaciones en las que se establecen planteamientos claros y concisos, utilizando siempre un lenguaje técnico pero a la vez entendible y atrayente para el lector. Del mismo modo, aunque visualmente puede que dicho blog no resulte atractivo, su autora emplea y cita correctamente fuentes de alta calidad, relacionándolas en cada uno de los casos con la educación y la tarea del maestro.

Por lo tanto, expuestas las razones que hacen que el comentado blog sea de gran interés, recomiendo a todo el que pueda, leer y seguir las entradas que la autora efectúe.

Bibliografía

·        Eco, U. (n.d.). Umberto Eco Biografía. Recuperado de http://www.umbertoeco.com/en/umberto-eco-biography.html

·        Girón, L.A. (2013). El exceso de información es malo. Recuperado de http://ssociologos.com/2013/11/03/umberto-eco-el-exceso-de-informacion-es-malo/

·       Gómez Santiago, E. (2014). Enseñar es aprender dos veces. Recuperado de http://unaeducacionparatodoss.blogspot.com.es/

·        Méndez, P. J. (2009). Hoja curricular. Recuperado de http://www.pedromendez.net/about_me/about_me.htm

·        Méndez, P. J. (2012). Mundos Cambiantes: La Tecnología y la Educación 3.0. Revista Complutense De Educación, 23 (1), 11-22.

·        Ozón Górriz, J. (2008). Sobre arte y literatura, de Joseph Joubert. Recuperado de http://www.letraslibres.com/revista/libros/sobre-arte-y-literatura-de-joseph-joubert