viernes, 28 de marzo de 2014

Cuestionario sobre el contexto social y familiar

El siguiente cuestionario está destinado al estudio de las dimensiones socioeconómica y estilo educativo. Para ello, se solicitan datos relativos a la vivienda, ambiente familiar, etc.
De esta forma, podremos conocer de una manera eficaz el tipo de familia, su situación y las expectativas respecto a los hijos, con tal de identificar los factores que afectan al rendimiento escolar y diseñar estrategias que permitan mejorarlo.





Bibliografía
  • Colegio San Roque. (n.d.). Encuesta dirigida a los padres de familia. Recuperado de http://colegiosanroque.org/menug/Formamos/encuestas/padres.pdf
  • Conselleria de cultura, educació i esport. (n.d.). Cuestionario de estilos educativos. Recuperado de http://www.cece.gva.es/orientados/familia/descargas/Dscargar_cuestionario%20estilos%20educativos.pdf
  • Fernández Núñez, L. (2007). ¿Cómo se elabora un cuestionario? Butlletí LaRecerca, 8, 1-9.
  • Gómez, I., Hernández, M., Martín, M.J., y Gutiérrez, C. (2005). Los problemas en la infancia y el papel de los estilos educativos de los padres.Granada: Editorial CSV.
  • Ministerio de Educación. (1998). Encuesta para padres de familia/apoderados de secundaria. Recuperado de http://www2.minedu.gob.pe/umc/admin/images/archivosprincipal/archivopri_46.pd


sábado, 8 de marzo de 2014

Dimensiones socio-familiares más importantes que influyen en el rendimiento escolar de los alumnos

“¿Qué se entiende por fracaso escolar?” (Castel Baldellou y Valiente González, 2013, p. 232) es una de las cuestiones que José Luis Castel Bladellou y Oscar Valiente González nos plantean en la revista Educar de la Universidad Autónoma de Barcelona, por lo que antes de considerar las dimensiones que influyen en el rendimiento escolar y, que por lo tanto conducen en ocasiones al mencionado fracaso, es conveniente delimitar dicho concepto.

En la actualidad, existen muchos autores que han definido el fracaso escolar de distintas formas. Así por ejemplo, encontramos a Jorge Calero quien lo considera:

[…] la proporción de individuos que no consiguen acabar los estudios obligatorios (graduado en ESO).

Por otro lado, Mariano Fernández Enguita afirma:

En la versión más restrictiva, fracaso escolar es la situación del alumno que intenta alcanzar los objetivos mínimos de la educación obligatoria, falla y se retira […].

Aún así, tal y como testifican José Luis Castel Bladellou y Oscar Valiente González (2013):

Es conveniente plantearse si también se puede considerar fracaso escolar el caso de aquel alumnado que, para obtener el título de secundaria obligatoria, ha repetido tres cursos de las etapas educativas o aquel otro que, aunque haya conseguido la titulación, decida no continuar otros estudios postobligatorios.
Y, en otra línea diferente, también es conveniente plantearse si lo que han aprendido de jóvenes durante el periodo obligatorio de escolaridad hacen que estén los suficientemente preparados para afrontar situaciones relacionadas con la vida cotidiana, independientemente de la obtención de un título o no.

Pero realmente ¿Cuáles son las causas del fracaso escolar?, o mejor dicho: ¿Cuáles son las variables socio-familiares que conducen a un buen o mal rendimiento escolar?

Tras analizar las aportaciones de diferentes autores, contemplamos que casi todos ellos coinciden en la influencia de dos contextos: el contexto sociocultural y el contexto familiar.

Basándonos en el contexto sociocultural, vemos que:

El contexto sociocultural no solo influye en los resultados de los alumnos sino también en la cultura de la escuela, en las relaciones de los profesores con las familias y los alumnos, en la organización y en el funcionamiento de la escuela (Marchesi Ullastres, 2003, pp. 15-23).

Así pues, los estudiantes escolarizados en centros situados en un contexto sociocultural alto, obtendrían mejores resultados que los situados en un contexto sociocultural bajo.

Respecto a las influencias del ámbito familiar, la mayoría de las investigaciones apuntan como factor determinante los años de escolarización de los padres, su nivel de estudios y por lo tanto, su compromiso con la educación de sus hijos y, el lenguaje y el grado de comunicación que establecen con éstos.

A los niveles educativos y ocupacionales de los padres y al volumen de ingresos económicos, Javier Gil Flores (2013) añade otras variables:

[…] como el valor y las características de la vivienda, la disponibilidad de libros en el hogar, el disfrute de becas o ayudas; y algunas menos habituales, como es el caso de la frecuencia de visitas al dentista, la realización de viajes o la disponibilidad de servicio doméstico. (pp. 301- 302)

Gil Flores indica como influyente, igual que Marchesi Ullastres, a la implicación de los padres en los estudios de sus hijos:

Entre las variables consideradas, se encuentran las actitudes paternas hacia la educación, la motivación a los hijos, la ayuda en las tareas académicas, las aspiraciones educativas para los hijos, las actividades culturales en las que participa la familia, los hábitos de trabajo, el funcionamiento democrático en la toma de decisiones, la estabilidad familiar, la calidad de los registros lingüísticos utilizados, los materiales de lectura disponibles en casa o el nivel de comunicación dentro de la unidad familiar, entre otras.(p. 302)

Coincidiendo con los citados autores, Calero, Choi y Waisgrais señalan que “Las características familiares como la categoría socioeconómica o nivel educativo de los padres también inciden sobre el rendimiento académico del alumno”.

Por otro lado, también son importantes “cuestiones como el número de hijos, el orden que ocupa el alumno entre sus hermanos, el tiempo transcurrido entre los nacimientos en la familia, o la existencia de situaciones conflictivas como separaciones o divorcios […]” (Calero; Choi y Waisgrais, 2010, p. 234).

Por lo tanto, cotejadas diversas fuentes, observamos como dimensiones socio-familiares importantes y condicionantes del rendimiento escolar  a las variables que aluden a las características socio-culturales y económicas del entorno y la familia, así como, las que se refieren a los recursos educativos del hogar y el modo en el que éstos son utilizados. De esta forma, dichas dimensiones y variables pueden resumirse de la siguiente forma:


  • Socioeconómica (ocupación de los padres, nivel de estudios de ambos progenitores, ingresos, posesiones materiales, características de  la vivienda, etc.).

  • Estilo de vida (las actividades culturales en las que participa la familia, los hábitos de trabajo, etc.).

  • Estilo educativo (comunicación dentro de la unidad familiar, la motivación a los hijos, la ayuda en las tareas académicas, las aspiraciones educativas para los hijos, etc.).

  • Estructura familiar (el número de hijos, el orden que ocupa el alumno entre sus hermanos, el tiempo transcurrido entre los nacimientos en la familia, la existencia de situaciones conflictivas como separaciones o divorcios, etc.).

Pese a todo ello, no encontramos únicamente dimensiones socio-familiares que condicionen el rendimiento escolar, sino que también hallamos variables del ámbito personal como el género o la edad del alumno y, variables del ámbito escolar  referidas a las características de la escuela, su titularidad, características del alumnado, recursos de los que dispone el centro y procesos educativos dentro del centro (Calero; Choi y Waisgrais, 2010, pp. 225-256). Además, y destacando las influencias de éste último ámbito, existen “cuatro factores que pueden destacarse como más específicamente relacionados con las disfunciones del sistema educativo: el gasto público, el tiempo de aprendizaje, la flexibilidad organizativa y curricular, y la formación y el estilo de enseñanza de los docentes” (Marchesi Ullastres, 2003, p. 20).

Dejando atrás las dimensiones responsables del rendimiento escolar, resulta conveniente especificar las razones por las que se consideran oportunos los argumentos de algunos de los citados autores.

En primer lugar nos encontramos con Medición del nivel socioeconómico familiar en el alumnado de Educación Primaria, artículo de revista especializada en educación, publicado en 2013 y, escrito por Javier Gil Flores, catedrático de la Universidad de Sevilla.

Por otro lado, y justificando su selección hallamos el libro titulado El fracaso escolar en España de Álvaro Marchesi Ullastres, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Universidad Complutense de Madrid.

Asimismo, el artículo El fracàs escolar: un camí llarg i desigual fue publicado en 2013 por la revista Educar de la UAB, reconociendo como sus autores a José Luis Castel Baldellou, maestro en educación primaria con master en dirección y gestión de escuelas, y Oscar Valiente González, miembro del Centro Robert Owen para el Cambio Educativo.

Por último, se ha mencionado a Determinantes del riesgo de fracaso escolar en España: una aproximación a través de un análisis logístico multinivel aplicado a PISA-2006 por ser un artículo publicado en 2010 en la Revista de Educación y, ser escrito por Jorge Calero (catedrático de Economía Aplicada y miembro del Departamento de Economía Pública, Economía Política y Economía Española en la Universidad de Barcelona), Álvaro Choi (profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona), y Sebastian Waisgrais (Licenciado en Economía en la Universidad de Buenos Aires).
 
Así pues, los artículos empleados para determinar las causas del rendimiento escolar, se han seleccionado en gran parte por pertenecer a revistas especializadas en educación, ser parcialmente actuales y, haber sido publicados por reconocidos catedráticos.


Bibliografía


  • Calero, J., Choi, A., y Waisgrais, S. (2010). Determinantes del riesgo de fracaso escolar en España: una aproximación a través de un análisis logístico multinivel aplicado a PISA-2006. Revista de Educación, número extraordinario, 225-256.


  • Castel Baldellou, J.L., y Valiente González, O. (2013). El fracàs escolar: un camí llarg i desigual. Educar, 49/2, 227-244.

  • Gil Flores, J. (2013). Medición del nivel socioeconómico familiar en el alumnado de Educación Primaria. Revista de Educación, 362, 298-322.

  •  Marchesi Ullastres, A. (2003). El fracaso escolar en España. Madrid: Fundación Alternativas.


domingo, 2 de marzo de 2014

"Enseñar es aprender dos veces" (Joseph Joubert)

“Enseñar es aprender dos veces” es una de las citas célebres y más destacadas del ensayista y moralista Joseph Joubert y, que a su vez, Esther Gómez Santiago emplea como título para encabezar su blog: http://unaeducacionparatodoss.blogspot.com.es/.

Por lo general, como individuos que se lanzan a navegar por el gran universo que supone Internet, solemos atender a aquellas publicaciones cuyo rótulo o titular capta nuestra atención, es significativo y, que por lo tanto, crea un cierto impacto describiendo e informando sobre el contenido a desarrollar. Así pues, y siendo una de las frases destacadas de Joubert, ésta es una de las razones por las que me aventuré a leer el mencionado blog.


Tras analizar cada una de las entradas efectuadas por la “bloguera”, observamos su especial hincapié en el mundo educativo y, más concretamente la repercusión de las nuevas tecnologías sobre la educación.

De esta forma, encontramos comentarios como el del capítulo de La página profundizada de Superficiales, una obra de Nicholas Carr. Ante dicha sección, Esther destaca  “La evolución de la lectura y la escritura desde sus inicios hasta hoy y su gran impacto en la sociedad” como idea principal. Asimismo, establece una comparación entre las consecuencias de la aparición del libro en un pasado y la actual presencia de las NNTT e Internet, afirmando que “A día de hoy nos encontramos ante una revolución similar a la que ha supuesto el libro: las NNTT y el uso de Internet que está condicionando a la sociedad y por tanto, a la escuela” (Gómez Santiago, 2014), lo que nos muestra su comprensión  respecto al hecho de que siempre un cambio tecnológico lleva asociado un cambio social, y que por lo tanto, modifica toda la estructura social.

Del mismo modo, muchas de las argumentaciones se complementan con los pensamientos del autor como “se había puesto en marcha un círculo virtuoso: la creciente disponibilidad de libros disparó el deseo de alfabetización y la expansión de la alfabetización estimuló aún más la demanda de libros” (Carr, 2011, p.92). Además, tal y como se visualiza, dichas justificaciones se efectúan citando correctamente al autor, el año y la página de donde se ha extraído, lo que otorga más credibilidad a su trabajo.

Siguiendo con la comparación de ambos medios (el libro e Internet), la autora del blog establece que “En nuestros días, creo que el uso de las nuevas tecnologías en general y de Internet en particular está suponiendo una revolución en toda regla” (Gómez Santiago, 2014), demostrando todo ello con un ejemplo como el uso en la universidad de ordenadores portátiles en lugar de libros, lo que supone un gran apoyo a dicha generalización y, a su vez, contempla su capacidad de argumentación mediante una muestra de la realidad.

De igual forma, y refiriéndose de nuevo a la revolución mencionada, realiza una gran aportación de ésta respecto a la educación, puesto que considera como principales responsables de la introducción de dichas tecnologías en la sociedad a los maestros:

Creo que es nuestro deber desde la escuela fomentar el uso correcto de las nuevas tecnologías, en este caso Internet y para ello somos nosotros, los futuros profesores lo que debemos formarnos en nuestra carrera acerca de este tema tan relevante que hoy día ya forma parte del currículo, para poder enseñar a los alumnos todas las ventajas que nos ofrece Internet y seamos capaces de introducir en nuestra clase de forma satisfactoria este nuevo medio de comunicación al que podemos sacarle el máxima partido (Gómez Santiago, 2014).

Respecto a dicha contribución, considero que está en lo cierto, ya que en la actualidad necesitamos de los maestros como facilitadores del uso de las nuevas tecnologías, de manera que aprendamos a seleccionar y ser críticos con la información hallada.

Por otro lado, Esther Gómez Santiago, resalta como tema de gran interés “La sobreabundancia de información en la sociedad actual”. Para ello, destaca dos fuentes relacionadas con dicho contenido. La primera de ellas se trata del artículo titulado “El mundo cambiante” y perteneciente a la Revista Complutense de Educación, una revista científica. Así pues, nos encontramos ante un medio de calidad y fiable, dando veracidad hacia sus planteamientos. De igual modo, el citado artículo, además de ser categorizado como científico dada su localización y ser parcialmente actual por publicarse en 2012, su autor Pedro J. Méndez es un prestigioso licenciado en Educación y, profesor de cursos de doctorado en el área de tecnología instrucional y, educación a distancia en la Escuela de Educación y Servicios Humanos de la Nova Southeastem University, intensificando así la calidad de la elección por parte de la “bloguera”.
Asimismo, el contenido del artículo, está estrechamente ligado con la educación por considerar la adaptación de la escuela a las nuevas tendencias de las TIC.

La segunda fuente empleada, en cambio, destaca por ser “opuesta” al anterior, es decir, no se trata de un artículo informativo o argumentativo, sino de una entrevista a Umberto Eco, reconocido filósofo y escritor italiano autor de obras como “En el nombre de la rosa” y “El péndulo de Foucault”, por lo que, aunque la fuente resulta menos fiable que la primera por ser un blog, al fundamentarse en dicho escritor eleva su importancia.

Basándonos en las reflexiones que la autora efectúa respecto a las mencionadas fuentes y, por lo tanto, acerca de la sobreabundancia de información, contemplamos una clara exposición de sus ideas, empleando a su vez recursos literarios como es el caso de la pregunta retórica en  “¿Qué es lo bueno? De aquí la reflexión de la actividad y su esencia: una de las tareas más importantes en la sociedad actual es que sepamos organizar y gestionar de forma correcta todas las fuentes de información de las que disponemos” (Gómez Santiago, 2014), incitando de este modo al lector a seguir leyendo sin esperar una respuesta por parte de éste.

De igual modo, Esther atribuye una gran importancia a los conocimientos de selección de información, relacionándolo con la dotación que debe tener de ésta el estudiante de magisterio: “Como futuros docentes es importante que aprendamos a analizar toda la información que recibimos, tenemos que saber ser críticos y no conformarnos con la primera página que encontremos cuando comenzamos a hacer una búsqueda” (Gómez Santiago, 2014). Observamos de nuevo, como la “bloguera” alude constantemente a la educación y, especifica su parecer respecto a las responsabilidades que el educador debería tener.

De la misma manera, y a pesar de que en estas últimas conclusiones no haya citado de forma completa los autores sobre los que se ha documentado, resulta sorprendente como la autora se impone en cierta medida con una de sus recomendaciones y aportaciones al lector referente a los criterios de búsqueda de información en Internet: “Empecemos a establecer unos criterios que nos permitan realizar una búsqueda NUESTRA, personalizada, que seamos nosotros los que al menos tengamos la capacidad de elegir lo que queremos filtrar, no que lo haga google” (Gómez Santiago, 2014).

Por último, pese a que, la recomendación del blog estaba más orientada a la profundización, aportaciones y reflexiones proporcionadas por su autora, no quería finalizar mi comentario sin señalar la elegancia y correspondencia con la que Esther inició sus publicaciones. Con dicha afirmación, hago referencia al vídeo facilitado por la compañera y denominado “Dedicado a todas las profesoras y profesores de la Educación Pública”, en el que se homenajea a todos los maestros y maestras que han luchado, luchan y lucharán por la calidad de la educación pública.


Así pues, al acceder al blog de Esher Gómez Santiago, visualizamos publicaciones en las que se establecen planteamientos claros y concisos, utilizando siempre un lenguaje técnico pero a la vez entendible y atrayente para el lector. Del mismo modo, aunque visualmente puede que dicho blog no resulte atractivo, su autora emplea y cita correctamente fuentes de alta calidad, relacionándolas en cada uno de los casos con la educación y la tarea del maestro.

Por lo tanto, expuestas las razones que hacen que el comentado blog sea de gran interés, recomiendo a todo el que pueda, leer y seguir las entradas que la autora efectúe.

Bibliografía

·        Eco, U. (n.d.). Umberto Eco Biografía. Recuperado de http://www.umbertoeco.com/en/umberto-eco-biography.html

·        Girón, L.A. (2013). El exceso de información es malo. Recuperado de http://ssociologos.com/2013/11/03/umberto-eco-el-exceso-de-informacion-es-malo/

·       Gómez Santiago, E. (2014). Enseñar es aprender dos veces. Recuperado de http://unaeducacionparatodoss.blogspot.com.es/

·        Méndez, P. J. (2009). Hoja curricular. Recuperado de http://www.pedromendez.net/about_me/about_me.htm

·        Méndez, P. J. (2012). Mundos Cambiantes: La Tecnología y la Educación 3.0. Revista Complutense De Educación, 23 (1), 11-22.

·        Ozón Górriz, J. (2008). Sobre arte y literatura, de Joseph Joubert. Recuperado de http://www.letraslibres.com/revista/libros/sobre-arte-y-literatura-de-joseph-joubert






martes, 25 de febrero de 2014

Uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías

Os dejo el enlace de PantallasAmigas, una iniciativa que tiene como misión la promoción del uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías y el fomento de la ciudadanía digital responsable en la infancia y la adolescencia: http://www.pantallasamigas.net/

Para cumplir dichos objetivos, la web ofrece diversos recursos educativos y materiales didácticos referentes a la prevención del cyberbulling, protección de datos y el uso moderado de las tecnologías entre otros.

Aquí tenéis un ejemplo de uno de los vídeos dirigidos a niños y niñas de 6 a 11 años, donde aprenden que no todos los videojuegos son iguales, y que ni todos son buenos ni tampoco todos malos. Saber seleccionarlos es fundamental para disfrutar de lo bueno que pueden ofrecernos. Asimismo, la historia les muestra que no se debe abusar de éstos y, que su uso debe combinarse con otras actividades al aire libre.


Del mismo modo, la página http://www.infanciaytecnologia.com/ a la que accedemos a través de PantallasAmigas nos ofrece guías didácticas de cada uno de los vídeos para poder trabajarlos  en clase con los alumnos. Similares a estas  narraciones, encontramos el enlace http://www.avpd.euskadi.net/s04-redaneto/es/contenidos/informacion/redaneto/es_redaneto/animaciones.html al que nos deriva también PantallasAmigas y, dónde se proporcionan diversas actividades.

Considero que dichas herramientas nos pueden ayudar a transmitir formas seguras de utilizar las nuevas tecnologías a nuestros alumnos.


¡Espero que os sean útiles!

lunes, 24 de febrero de 2014

Sobreabundancia de información

La sobreabundancia de información es uno de los aspectos analizados por diversos medios. Por este motivo, tras consultar, cotejar y leer distintas fuentes, las seleccionadas por considerarse más adecuadas respecto a la sobreabundancia de información, han sido los siguientes artículos de revista: 
·        Gargallo López, B. (2012). Un aprendiz estratégico para una nueva sociedad. TESI, 13(2), 246-272.

·        Puente, S. (1999). Qué es ser periodista en la era de las redes. Cuadernos de información, (13), 70-74.

En primer lugar, una de las razones principales por las que he considerado conveniente la selección de las citadas fuentes, es por abordar el problema de la sobreabundancia de información desde perspectivas muy distintas, mencionando a la educación en el caso de la primera y, examinando sus consecuencias en el periodismo en la segunda.

Analizando el artículo titulado “Un aprendiz estratégico para una nueva sociedad” de Bernardo Gargallo López y, estableciendo los motivos de su elección, observamos tal y como se ha afirmado anteriormente, un especial hincapié en el ámbito de la enseñanza respecto a la influencia de la sobreabundancia de información en ella. Así pues, el texto alude a una escuela inmersa en la Sociedad de la Información, pero no del conocimiento. Es decir, el exceso de datos no garantiza la comprensión, motivo por el que “hace falta desarrollar nuevas actitudes y habilidades para el aprendizaje” (Gargallo López, 2012, p.246). Para lograr dicho propósito, es necesario que el estudiante alcance la denominada posición del “aprendiz estratégico”, lo que conlleva a la adquisición de una “autonomía y responsabilidad en un mundo abierto en que hay sobreabundancia de información y estímulos” (Gargallo López, 2012, p. 246).

Asimismo, y estableciéndola como otra de las causas de su selección, la figura del “aprendiz estratégico” se traduce en un aprendizaje autorregulado que forma al educando como persona autónoma, capaz de aprender para crecer y, por lo tanto de “aprender a aprender”. Es en este punto donde interviene la escuela como institución, puesto que “si bien es cierto que la escuela ha perdido su papel clave en la transmisión de la información, también lo es que se constituye en el espacio privilegiado para enseñar a aprender a aprender”. (Gargallo López, 2012, p. 246).

De esta forma, observamos que en la actualidad “los niños, los jóvenes y los adultos disponen de sobreabundancia de información. Información que se filtra y selecciona, en gran medida, en función de intereses diversos, a veces nada recomendables” (Gargallo López, 2012, p. 248). Pero verdaderamente, disponer de dicha información no basta para considerarse conocimiento, sino que para ello es necesaria la selección, la comparación y la valoración de distintas fuentes, procedimiento que puede obtenerse mediante la ayuda del maestro, quien enseñará como ya se ha anunciado a “aprender a aprender”, es decir, le proporcionará las estrategias de búsqueda con el fin de valorar y seleccionar de forma crítica las fuentes a consultar.

Basándonos en el artículo de Soledad Puente titulado “Qué es ser periodista en la era de las redes” y, especificando las razones que me han impulsado a escogerlo, contemplamos las consecuencias de la sobreabundancia de información sobre la profesión del periodista.

Tal y como establece Soledad Puente, “Desde el punto de vista del periodismo, tendemos a mirar Internet como una nueva manera, más eficiente y rápida, de recopilar información, de reportear”. (Puente, 1999, p.70). Pero realmente, Internet es una gran base de datos, donde el periodista debe recolectar, elaborar y transmitir información, “pero la abundancia de ésta hace necesarias nuevas destrezas para potenciar las posibilidades que ofrece la red al reportero” (Puente, 1999, p. 70).

Así pues, vemos que dicho artículo se asemeja al comentado con anterioridad de Bernardo Gargallo López. Igual que los alumnos necesitan estrategias para seleccionar la información propicia, los periodistas requieren de nuevas destrezas para desenvolverse en la red, un mundo dónde abundan los datos.

Referente a las mencionadas funciones del periodista, encontramos la evaluación y la selección. “Ahora la información puede fluir directamente de las autoridades a sus ciudadanos. Sin embargo, esta alternativa plantea al ciudadano el problema de la desinformación, pues la experiencia profesional indica que las autoridades no publican aquello que las perjudica” (Puente, 1999, p. 72). Por lo tanto, no siempre recibiremos las noticias de forma neutral y completa, sino que influirán en este aspecto las opiniones e ideologías de quien lo escriba. Esta situación precisa de la figura del periodista para “señalar al público qué parte de la información difundida por la fuente (en este caso, las autoridades) tiene valor para la toma de decisiones” (Puente, 1999, p. 72).

De este modo, visualizamos la relación de “Qué es ser periodista en la era de las redes” con “Un aprendiz estratégico para una nueva sociedad”, en el hecho de necesitar del periodista como guía entre las fuentes consultadas en el primer caso y, requerir del maestro como facilitador de estrategias de búsqueda en el segundo.
Así pues, esta última afirmación constituye el principal motivo de selección de dichas fuentes.

Finalmente y, refiriéndome al artículo de Soledad Puente, cabe mencionar como punto importante en su redacción la igualdad de oportunidades para publicar en la red debido a su bajo coste de transmisión, lo que aumenta la cantidad de información a la que se puede acceder. Por lo tanto “los espacios en Internet pueden presentar apariencias muy similares, independientemente de la calidad de información que contengan, lo que deja inerme al usuario” (Puente, 1999, p.72). Frente a esto, la autora se cuestiona el sentido de su profesión en el ciberespacio: “La razón de ser periodista en este medio, que es a la vez fuente de información, ya no es la escasez de ésta sino justamente su sobreabundancia” (Puente, 1999, p.70).

¿Qué conclusiones podemos extraer de la sobreabundancia de información?

Establecidas las fuentes consultadas respecto a la sobreabundancia de información, podemos llegar a una serie de conclusiones.

A lo largo de las lecturas hemos comprobado el exceso de información que en la actualidad nos proporciona la Sociedad de la Comunicación. En efecto, “Este fenómeno, pude suponer, a veces, un problema más que un beneficio” (El País, 2009), puesto que, no todos los datos que pueden hallarse poseen igual fiabilidad: “según algunas estimaciones la mitad de las informaciones que circulan por Internet son falsas o inexactas” (UNESCO, 2005, p. 49). La veracidad de la anterior afirmación la observamos en el acceso que hoy disponemos todos ante las redes, es decir, cada uno de nosotros tiene el derecho de publicar en el citado medio las informaciones que considere oportunas. Por lo tanto, “El bajísimo costo de transmisión aumenta la variedad y cantidad de información a la que se pude acceder e iguala las oportunidades para publicar” (Puente, 1999, p. 70).

Frente a esta situación, “la información puede ser un <<no-conocimiento>>” (UNESCO, 2005, p. 49). “Disponemos, pues, de mucha información […]. Sin embargo, no basta con disponer de información para hablar de conocimiento” (Gargallo López, 2012. p. 248).
De esta manera, observamos la necesidad de construir dicha comprensión en la sociedad. Para ello, se precisa de profesionales que proporcionen las estrategias requeridas para “discernir con criterio la información de calidad” (Polanco, 2009). Es en este proceso donde interviene la figura del maestro en el caso de la educación y, la del periodista en la gran mayoría de medios de transmisión de la información.

Respecto al profesor, éste debe enseñar al alumno a “aprender a aprender” y, a ser un “aprendiz estratégico”. Dicho de otra forma, debe ofrecer al educando las destrezas pertinentes que le ayuden según Gargallo López a:

Seleccionar la información adecuada de entre la mucha disponible, atender a diversas fuentes para comparar siendo conscientes de la posibilidad de sesgos ideológicos y/o de intereses existentes en las diversas fuentes, discernir, analizar a fondo la información, valorarla críticamente, integrarla de modo significativo en las estructuras cognitivas haciéndola propia, y utilizarla eficazmente para la vida. (pp. 248-249)

De igual modo, corresponde al verdadero periodista proporcionar “destrezas para potenciar las posibilidades que ofrece la red” (Puente, 1999, p. 70). Y es que como establece Manuel Polanco:

Esta función del periodista ocasional nada tiene que ver con el verdadero periodismo: el periodismo de seleccionar, elaborar y presentar la información de los hechos de acuerdo con criterios de interés público y el periodismo de investigación, de análisis y de crítica, el periodismo que aporta opiniones con fundamento. (Polanco, 2009)

Así pues, disponemos de una elevada cantidad de información, de forma que “Estamos inmersos en la sociedad de la información, que no del conocimiento” (Gargallo López, 2012, p. 248). Por lo tanto, “La transformación de una información en conocimiento exige un trabajo de reflexión” (UNESCO, 2005, p. 49), requiere “desarrollar nuevas actitudes y habilidades para el aprendizaje” (Gargallo López, 2012, p. 246), objetivo que sólo alanzaremos convirtiéndonos en “aprendices estratégicos” y, consiguientemente “aprendiendo a aprender”.

Bibliografía

·        El País. (2009). Los diarios existirán, en papel o en pantalla de cristal líquido. El País [versión electrónica]. Recuperado de http://sociedad.elpais.com/sociedad/2009/06/18/actualidad/1245276016_850215.html

·        Gargallo López, B. (2012). Un aprendiz estratégico para una nueva sociedad. TESI, 13(2), 246-272.

·        Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (2005). Hacia las sociedades del conocimiento. París: Ediciones UNESCO.

·        Puente, S. (1999). Qué es ser periodista en la era de las redes. Cuadernos de información, (13), 70-74.








martes, 11 de febrero de 2014

"Superficiales" de Nicholas Carr

A lo largo del capítulo "La página profundizada", Nicholas Carr alude a la evolución que han tenido la lectura y la escritura respecto a sus medios de transmisión y sus consecuencias sociales, desde las primeras tablillas y el papiro, hasta los manuscritos, libros impresos, la radio, la televisión e Internet.
Partiendo de esta concepción general, encontramos otras ideas secundarias referidas a la aparición del libro y sus efectos: “[…] los lectores no sólo se volvieron más eficientes, sino también más atentos” (Carr, 2011, p.84), argumentando todo ello con el hecho de que leer en silencio supone una gran disciplina mental, es decir, concentrarse intensamente.

Basándonos en la aparición de la imprenta a cargo de Gutenberg, vemos que <<cambió la cara y el estado de las cosas en todo el mundo>> (Francis Bacon, 1620, p. 90). Dicho de otra forma los libros se convirtieron en una “tecnología” accesible por todas las personas.

Para acabar, Nicholas Carr finaliza el capítulo estableciendo como hemos pasado del libro impreso a otros medios electrónicos como la televisión. Pese a este cambio, dichos medios nunca habían podido sustituir al lenguaje escrito transmitido por el libro, exceptuando uno de los más recientes, es decir, el ordenador e Internet. Como expresa Walter Ong <<La escritura, la impresión y el ordenador son formas de tecnologización de la palabra>>. Aun así, y destacándola como una de las ideas secundarias más importantes, “[…] el mundo de la pantalla, como ya estamos empezando a comprender, es un lugar muy diferente del mundo de la página. Una nueva ética intelectual se está afianzando. Los caminos de nuestro cerebro vuelven a rediseñarse” (Carr, 2011, pp. 99-100). Por lo tanto, se sugiere para Internet un cambio social e intelectual similar al que produjo el libro en su día.

¿Supone Internet una revolución como las que describe Carr en el capítulo?  ¿Cómo afecta a la educación?

Establecidas las ideas principales tratadas en el capítulo, debo afirmar que Internet supone una revolución como las que describe Carr. Si la aparición del libro impreso significó un cambio mental por requerir un mayor grado de concentración, Internet en la actualidad está incentivando a la distracción, a un abandono de dicha atención solitaria, traduciéndose en una lectura superficial, una simple ojeada.

Así pues, esta nueva tecnología está causando una gran revolución. Dicha permutación la contemplamos en ejemplos claros a la hora de escribir, dicho de otra forma, ya no se escriben las palabras en los mensajes en su totalidad, sino que la gran mayoría se abrevian con el propósito de ahorrar tiempo y transmitir el comunicado con la máxima rapidez. Por lo tanto, Internet está transformando también la forma de comunicarnos, produciendo un mundo basado en el apresuramiento.

Del mismo modo, las relaciones personales también se están viendo afectadas. Para que dos personas puedan conocerse, ya no es imprescindible salir por la ciudad, sino que simplemente podemos saber unos de otros registrándonos en distintas redes sociales. Asimismo, los encuentros entre amigos en la mayoría de los casos no se realizan de la misma forma. Por suerte o por desgracia el hecho de disponer de Internet en el móvil hace que en ocasiones, individuos que se encuentran frente a otros no crucen ningún tipo de palabra por permanecer “pegados” a su teléfono.

Pese a todo ello, Internet no tiene únicamente repercusiones negativas, porque la Red también puede “reforzar nuestra capacidad de cambiar rápidamente la atención entre muchos estímulos diferentes” (Carr, 2011). De la misma forma, en el ámbito de la política, el ciberespacio permite que nuestros representantes se acerquen mucho más a la población, dándose a conocer a través de las campañas electorales en las redes sociales.

Respecto a la educación, Internet supone aspectos positivos y negativos. Basándonos en los positivos, cabe mencionar que nos aporta muchas facilidades de estudio y de trabajo. En ocasiones ya no es necesario que el alumno se desplace a la biblioteca para consultar alguna información, sino que a través de un ordenador puede encontrarla. Asimismo, ofrece amplias posibilidades al maestro, como el localizar vídeos que ejemplifiquen lo explicado. Por lo tanto, en cierta medida Internet permite a los profesores mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Aun así, no se deben ignorar los peligros que en educación puede conllevar el hacer un mal uso del mismo. La presencia de un ordenador en clase no garantiza su aprovechamiento, sino que puede derivar en distracciones utilizándolo entonces para chatear o jugar. Además, ciertas investigaciones han demostrado que el tiempo que ocupan en el uso de las redes sociales puede repercutir en el rendimiento escolar.

Por lo tanto, ante todas estas situaciones dadas vemos que realmente Internet está suponiendo una revolución como la descrita por Carr sobre el libro, e incluso mucho más intensificada que ésta.

Bibliografía

  • Carr, N. (2011). Superficiales. Madrid: Taurus.
  • Lapresa, J. (2011). ‘Superficiales’… Un libro con polémica. Nuestro Tiempo, (670), 86-87.
  • Pedraza, N. (2013). ¿Cómo afecta el Internet a la política y a la economía? Recuperado de http://prezi.com/h-jb0xbkhyuv/como-afecta-el-internet-a-la-politica-y-a-la-economia/

Ser maestro es vocación, es algo que sale del corazón.

EDUCAR ES...

“Educar es lo mismo
que poner motor a una barca
hay que medir, pensar, equilibrar…
… y poner todo en marcha.
Pero para eso
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada!
Es hermoso soñar,
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño,
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá,
nuestra bandera enarbolada”.

Gabriel Celaya

Ser maestro es vocación, es algo que sale del corazón

¿Por qué? Me preguntaron. Quizá para algunos esta cuestión sea difícil de resolver, o tal vez nunca se la hayan planteado. Mi respuesta es VOCACIÓN.

Todos, o prácticamente todos, en el transcurso de la vida nos hemos cruzado con buenos maestros, que despertaron nuestro interés por lo que nos rodeaba. Curiosidad por los animales, la música, o tal vez el paisaje. Cada uno de ellos nos aportó pequeños matices, que con el tiempo, han ido constituyendo los individuos que hoy somos.
Puede que no todos transmitieran grandes conocimientos, pero si nos ayudaron a distinguir cuáles eran nuestras preferencias y, en ocasiones, nos permitieron descubrir nuestra verdadera vocación, aquello para lo que estábamos destinados.

Realmente, gracias a uno de ellos decidí dedicarme a la Educación y, contemplé el verdadero significado de la profesión.

“Es hermoso soñar, mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño, irá muy lejos por el agua”. El maestro es quién puede construir sueños y valores, quién nos ayuda a creer en nosotros mismos para alcanzar nuestros propósitos y llegar a ser quién somos: médicos, abogados, arquitectos, etc. Es maravilloso saber que algún día tu labor se traducirá y, se verá reflejada en aquellos niños que siendo adultos constituirán la sociedad. Que cuando ya no estemos, lo transmitido permanecerá en el tiempo.
He aquí la razón del título de este nuevo blog: “Educar es dejar huella en las vidas para siempre”, y es que como he afirmado, siempre permanece en nuestras mentes el recuerdo de algún profesor, porque como establece Gabriel Celaya “Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá, nuestra bandera enarbolada”. 

Con estas palabras y el poema de Gabriel Celaya inauguro este nuevo blog, destinado principalmente a aspectos educativos tratados en la asignatura de Educación y Sociedad.

A lo largo de las semanas se irán publicando cada una de las actividades y trabajos requeridos por dicha materia, con la finalidad de poder compartir entre todos nuestras opiniones y mejorar cada día un poquito más.